viernes, 26 de noviembre de 2010

Aquello que no vemos

A veces comenzamos a tenerle miedo a la vida, sin antes habernos trazado metas.
A veces criticamos la vida de los demás, sin haber criticado la nuestra.
A veces envidiamos los logros de los demás, en vez de aprender de ellos.
A veces le pedimos ayuda de alguien, a pesar que no sabemos agradecer.
A veces creemos ser el mejor amigo, sin saber realmente lo que es la amistad.
A veces creemos ayudar a los demás, a pesar que somos egoístas con nosotros mismos.
A veces nos conformamos con lo que tenemos, pudiendo ser mejores aún.
A veces queremos tener más poder, sin conocer el poder del amor.
A veces creemos saber todo, sin haber leído algún libro.
A veces creemos haber triunfado, sin saber lo que es haber perdido.
A veces nos decepcionamos de las personas, sin antes haberlos conocido bien.
Cada uno de nosotros es un novato de todo lo que comenzamos a descubrir.
Así como el mundo se nos presenta como una caja de sorpresas, lo mismo sucede con las personas…
Nosotros creemos conocer a una persona (por lo que hace, lo que parece, lo que quiere), pero en realidad lo que debe interesarnos para conocer a esa persona es: Aquello que no vemos


Descubrir: Sus metas en la vida, sus miedos, sus sueños.
Descubrir: El quien fue, él quien es, el quien será.
Descubrir: Lo que buscan, lo que aprende, lo que critican.
Descubrir: Lo que sienten de sí mismos, de los demás y de la vida.


Aquello que no vemos, pero que es parte de la esencia de cada uno.

jueves, 19 de agosto de 2010

Una amistad Especial =D

Algunas veces encuentras en la vida
una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida
la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reír sin cesar;

Ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas. Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna...

Cuando estás triste
y el mundo parece oscuro y vacío,
esa amistad eterna levanta tu ánimo

y hace que ese mundo oscuro y vacío
de repente parezca brillante y pleno

Tu amistad eterna te ayuda
en los momentos difíciles, tristes,
y de gran confusión.
Si te alejas,
tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino,
tu amistad eterna te guía
y te alegra.

Tu amistad eterna te lleva de la mano
y te dice que
todo va a salir bien.

Si tú encuentras tal amistad
te sientes feliz y lleno de gozo
porque no tienes nada de qué preocuparte.

 Tienes una amistad para toda la vida,
 ya que una amistad eterna no tiene fin.

lunes, 9 de agosto de 2010

Circulo Cerrado


Muchas veces cuando hablamos de cerrar un ciclo de vida o terminar una etapa, se piensa en la pareja que de una u otra manera ha formado parte de nuestra vida amorosa, si ponemos atención a la vida diaria nos damos cuenta, que lo que hasta hoy ha sido rutina se puede ver alterado porque nos llega el momento de terminar o de cambiar lo que ha sido el patrón de nuestra vida, los cambios no los escogemos, pero son parte de la vida, porque nada es para siempre, ni siquiera la vida misma. Muchas veces sin apenas darnos cuenta ya no tenemos el mismo trabajo, y muy en contra de nuestros deseos, nuestra relación con nuestra pareja por las razones que sea llegó a su final, o nos encontramos haciendo maletas porque debemos irnos a vivir a otro país.
Nos alejamos de gente y cosas que han sido esenciales, el amigo que nos ha acompañado por mucho tiempo, puede alejarse de nuestra vida por diferentes razones y no importa cuanto lo lamentemos no podemos parar los cambios, podríamos pasar el resto de nuestros días tratando de entender los porqués, tratando de encontrar una explicación lógica y repasamos en nuestro presente una y otra vez el pasado y nos desgastamos mentalmente, pensando ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Qué hice mal? ¿Qué falto? ¿Por qué murió? Nos cuesta entender que los cambios son interminables en ti, en mí, en el vecino, en aquel, en aquella, en el amigo y la amiga.
Muchas veces el pasado lo añoramos en nuestro presente, nos negamos a dejarlo ir, insistimos en buscar los porqués, si después de todo, nadie nos prometió que seríamos niños para siempre o que podríamos atrapar la adolescencia, ni siquiera nos podemos afanar por estar unidos a quien también ya cerro su ciclo con nosotros. Destruyamos el pasado, aceptemos que es mentira lo que dijo alguien “déjalo volar, si regresa es tuyo, si no regresa nunca lo fue” por que la realidad es diferente, se fue porque fue tuyo, pero ya no lo es, si no hubiera sido tuyo no te dolería tanto dejarlo ir, cambia tu imagen física, si antes no te gustaba el color blanco, ahora te puede sentar bien, porque los cambios externos también pueden ser un símbolo de cambios internos, muchas veces tan necesarios para la recuperación y para trascender en la vida que con ciclos cerrados y cambios sigue siendo tu vida.
Nada en esta vida está garantizado, ninguno nos garantiza siempre ganar, y debemos aprender que a veces ganamos y otras perdemos, no hay nada ni nadie que nos devuelva el pasado, ya se fue, se terminó y debemos dar vuelta a la página y entender que lo único que nos pertenece es el presente, lo que vivimos hoy, y si ese hoy se va, dejémoslo ir, soltémoslo aunque no nos valoren ni nos reconozcan y a lo mejor sin que ni siquiera se enteren quienes somos, o como somos, o qué hicimos por este o por aquel, no esperemos “glorias y laureles” después de todo, lo que dimos de nosotras lo dimos y lo hicimos con gusto y con amor.
Vivamos y aceptemos cerrar ciclos sin resentimientos, sin rencores, porque “revolcarnos” en el pasado nos daña, a veces lentamente, y eso nos hace amargarnos y envenenar lo bueno que pueda existir en nuestro interior. La vida nos ofrece nuevas puertas que se abren a nuestro paso, cerremos las puertas viejas para poder vivir el presente con satisfacción, sin olvidarnos en ningún momento que hay una fuerza superior, una fuerza divina, Dios, que nos lleva siempre hacia adelante, que nos sostiene con amor, hay que recordar que el único amor verdadero es el que Dios puso en nuestros corazones, porque sólo nosotras mismas podemos estar seguras del amor que damos, no del que recibimos, somos capaces de medir el amor, nuestro amor el amor que llevamos dentro, ¿has aprendido a cerrar ciclos?

domingo, 8 de agosto de 2010

Todo tiene una razón!


Todo tiene una razón Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar. Tú no sabes quienes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellos, sabes y comprendes que ellos afectarán tu vida de una manera profunda.
Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.
Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte; enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma.
Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa, sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón.
La gente que conoces afecta tu vida. Las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres. Aún se puede aprender de las malas experiencias. Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, dale las gracias porque te ha enseñado la importancia del perdón, la confianza y a tener más cuidado de a quién le abres tu corazón.
Si alguien te ama, ámalos tú a ellos, no porque ellos te aman, sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.
Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo lo que puedas aprender, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento.
Entabla una conversación con gente con quien no hayas dialogado nunca y escúchalos y presta atención. Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo, si no crees en ti mismo, nadie más lo hará. Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela.
Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket

viernes, 26 de noviembre de 2010

Aquello que no vemos

Publicado por Dayi en 20:57 0 comentarios
A veces comenzamos a tenerle miedo a la vida, sin antes habernos trazado metas.
A veces criticamos la vida de los demás, sin haber criticado la nuestra.
A veces envidiamos los logros de los demás, en vez de aprender de ellos.
A veces le pedimos ayuda de alguien, a pesar que no sabemos agradecer.
A veces creemos ser el mejor amigo, sin saber realmente lo que es la amistad.
A veces creemos ayudar a los demás, a pesar que somos egoístas con nosotros mismos.
A veces nos conformamos con lo que tenemos, pudiendo ser mejores aún.
A veces queremos tener más poder, sin conocer el poder del amor.
A veces creemos saber todo, sin haber leído algún libro.
A veces creemos haber triunfado, sin saber lo que es haber perdido.
A veces nos decepcionamos de las personas, sin antes haberlos conocido bien.
Cada uno de nosotros es un novato de todo lo que comenzamos a descubrir.
Así como el mundo se nos presenta como una caja de sorpresas, lo mismo sucede con las personas…
Nosotros creemos conocer a una persona (por lo que hace, lo que parece, lo que quiere), pero en realidad lo que debe interesarnos para conocer a esa persona es: Aquello que no vemos


Descubrir: Sus metas en la vida, sus miedos, sus sueños.
Descubrir: El quien fue, él quien es, el quien será.
Descubrir: Lo que buscan, lo que aprende, lo que critican.
Descubrir: Lo que sienten de sí mismos, de los demás y de la vida.


Aquello que no vemos, pero que es parte de la esencia de cada uno.

jueves, 19 de agosto de 2010

Una amistad Especial =D

Publicado por Dayi en 21:52 0 comentarios
Algunas veces encuentras en la vida
una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida
la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reír sin cesar;

Ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas. Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna...

Cuando estás triste
y el mundo parece oscuro y vacío,
esa amistad eterna levanta tu ánimo

y hace que ese mundo oscuro y vacío
de repente parezca brillante y pleno

Tu amistad eterna te ayuda
en los momentos difíciles, tristes,
y de gran confusión.
Si te alejas,
tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino,
tu amistad eterna te guía
y te alegra.

Tu amistad eterna te lleva de la mano
y te dice que
todo va a salir bien.

Si tú encuentras tal amistad
te sientes feliz y lleno de gozo
porque no tienes nada de qué preocuparte.

 Tienes una amistad para toda la vida,
 ya que una amistad eterna no tiene fin.

lunes, 9 de agosto de 2010

Circulo Cerrado

Publicado por Dayi en 12:28 1 comentarios

Muchas veces cuando hablamos de cerrar un ciclo de vida o terminar una etapa, se piensa en la pareja que de una u otra manera ha formado parte de nuestra vida amorosa, si ponemos atención a la vida diaria nos damos cuenta, que lo que hasta hoy ha sido rutina se puede ver alterado porque nos llega el momento de terminar o de cambiar lo que ha sido el patrón de nuestra vida, los cambios no los escogemos, pero son parte de la vida, porque nada es para siempre, ni siquiera la vida misma. Muchas veces sin apenas darnos cuenta ya no tenemos el mismo trabajo, y muy en contra de nuestros deseos, nuestra relación con nuestra pareja por las razones que sea llegó a su final, o nos encontramos haciendo maletas porque debemos irnos a vivir a otro país.
Nos alejamos de gente y cosas que han sido esenciales, el amigo que nos ha acompañado por mucho tiempo, puede alejarse de nuestra vida por diferentes razones y no importa cuanto lo lamentemos no podemos parar los cambios, podríamos pasar el resto de nuestros días tratando de entender los porqués, tratando de encontrar una explicación lógica y repasamos en nuestro presente una y otra vez el pasado y nos desgastamos mentalmente, pensando ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Qué hice mal? ¿Qué falto? ¿Por qué murió? Nos cuesta entender que los cambios son interminables en ti, en mí, en el vecino, en aquel, en aquella, en el amigo y la amiga.
Muchas veces el pasado lo añoramos en nuestro presente, nos negamos a dejarlo ir, insistimos en buscar los porqués, si después de todo, nadie nos prometió que seríamos niños para siempre o que podríamos atrapar la adolescencia, ni siquiera nos podemos afanar por estar unidos a quien también ya cerro su ciclo con nosotros. Destruyamos el pasado, aceptemos que es mentira lo que dijo alguien “déjalo volar, si regresa es tuyo, si no regresa nunca lo fue” por que la realidad es diferente, se fue porque fue tuyo, pero ya no lo es, si no hubiera sido tuyo no te dolería tanto dejarlo ir, cambia tu imagen física, si antes no te gustaba el color blanco, ahora te puede sentar bien, porque los cambios externos también pueden ser un símbolo de cambios internos, muchas veces tan necesarios para la recuperación y para trascender en la vida que con ciclos cerrados y cambios sigue siendo tu vida.
Nada en esta vida está garantizado, ninguno nos garantiza siempre ganar, y debemos aprender que a veces ganamos y otras perdemos, no hay nada ni nadie que nos devuelva el pasado, ya se fue, se terminó y debemos dar vuelta a la página y entender que lo único que nos pertenece es el presente, lo que vivimos hoy, y si ese hoy se va, dejémoslo ir, soltémoslo aunque no nos valoren ni nos reconozcan y a lo mejor sin que ni siquiera se enteren quienes somos, o como somos, o qué hicimos por este o por aquel, no esperemos “glorias y laureles” después de todo, lo que dimos de nosotras lo dimos y lo hicimos con gusto y con amor.
Vivamos y aceptemos cerrar ciclos sin resentimientos, sin rencores, porque “revolcarnos” en el pasado nos daña, a veces lentamente, y eso nos hace amargarnos y envenenar lo bueno que pueda existir en nuestro interior. La vida nos ofrece nuevas puertas que se abren a nuestro paso, cerremos las puertas viejas para poder vivir el presente con satisfacción, sin olvidarnos en ningún momento que hay una fuerza superior, una fuerza divina, Dios, que nos lleva siempre hacia adelante, que nos sostiene con amor, hay que recordar que el único amor verdadero es el que Dios puso en nuestros corazones, porque sólo nosotras mismas podemos estar seguras del amor que damos, no del que recibimos, somos capaces de medir el amor, nuestro amor el amor que llevamos dentro, ¿has aprendido a cerrar ciclos?

domingo, 8 de agosto de 2010

Todo tiene una razón!

Publicado por Dayi en 23:17 1 comentarios

Todo tiene una razón Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar. Tú no sabes quienes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellos, sabes y comprendes que ellos afectarán tu vida de una manera profunda.
Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.
Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte; enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma.
Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa, sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón.
La gente que conoces afecta tu vida. Las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres. Aún se puede aprender de las malas experiencias. Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, dale las gracias porque te ha enseñado la importancia del perdón, la confianza y a tener más cuidado de a quién le abres tu corazón.
Si alguien te ama, ámalos tú a ellos, no porque ellos te aman, sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.
Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo lo que puedas aprender, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento.
Entabla una conversación con gente con quien no hayas dialogado nunca y escúchalos y presta atención. Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo, si no crees en ti mismo, nadie más lo hará. Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela.